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Dios desea un mundo sin guerras

Hoy en día vivimos en un entorno donde los conflictos en familia, asociaciones y países han distanciado la convivencia humana. Pero aunque no nos damos cuenta que el conflicto viene desde épocas pasada. Un ejemplo particular de ello fue cuando los israelitas pelearon fuertes guerras en el nombre de su Dios Jehová. Pero no es el deseo de nuestro padre celestial. Dios desea un mundo sin guerras.

En muchas guerras y conflictos los líderes religiosos de ambos bandos afirman que Dios está de su lado. Indicando que las religiones del mundo han participado en las más grandes guerras de la historia. Pero todo esto trae confusión a la humanidad creyente y seguidora de Dios. Pero la biblia dice que los cristianos no se les permiten pelear contra sus enemigos. El apóstol Pablo escribió a sus compañeros de creencias. Que todos los  hombres deben evitar los conflictos de sangre ya que eso no le agrada a Dios, la venganza nunca es buena. Como lo dice en Romanos 12:18, 19, no hay nada mejor que evitar los conflictos en familia, asociaciones y países.

En Mateo 5:44, 45, nos dice que en lugar de enviar a sus seguidores a pelear, Jesús expreso ante la multitud que continúen amando a sus enemigos y oren por los que los persiguen, de esta forma logra demostrar que realmente son hijos de Dios, nuestro padre celestial que se encuentra en los cielos  tiene el poder de castigar a todas las personas que no cumpla con las leyes celestiales.

En Juan 15:19 nos brinda una enseñanza especial donde se debe amar al enemigo y tenderle la mano. Incluso cuando un país se encuentre en guerra, los verdaderos cristianos deben permanecer neutrales porque solo ellos lograran el reino de Dios. Cuando Jesús se dedicaba a enseñar la palabra de su padre celestial, nos dijo, si quieres ser una persona limpia y libre de pecado solo debes orar y amar a tus enemigos, Dios desea un mundo sin guerras.

Pero como la guerra es inevitable, la biblia nos dice que dejara de haber guerra cuando nadie quiera pelear. Por eso dentro de poco, el maravilloso reino de Dios llegara a gobernar la tierra y nadie se dará cuenta que es nuestro mismo padre celestial quien pelea contra nosotros, cuando nos demos cuenta que no habrá imperio más grande que lo pueda derrotar Dios se revelara contra nosotros y es allí donde serán pocos los elegidos para disfrutar del reino celestial.