Jesús, nuestro faro

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Jesus nuestro faro
Jesús, nuestro faro
¿Qué te parece?

Cuando la vida se torna tormentosa, las crisis parecen nublar nuestra vista y no sabemos qué dirección seguir, no debemos caer en preocupación y confiar en Jesús, nuestro faro. Su luz es mucho más intensa que cualquier oscuridad por lo que si lo seguimos a él siempre llegaremos a destino, destino que el mismo preparo para nosotros, un destino completamente victorioso. Solo debemos confiar en Jesús, nuestro faro y dejarnos guiar por su palabra y sus principios.

La Biblia nos muestra que Jesús es la Palabra de Dios hecha carne, que gracias a su luz tenemos vida y esa misma luz nos guía a la salvación que es en Jesus, nuestro faro. “En el principio la Palabra ya existía. La Palabra estaba con Dios, y la Palabra era Dios. El que es la Palabra existía en el principio con Dios. Dios creó todas las cosas por medio de él, y nada fue creado sin él.  La Palabra le dio vida a todo lo creado, y su vida trajo luz a todos.  La luz brilla en la oscuridad, y la oscuridad jamás podrá apagarla” Juan 1:1-5

No hay nada que temer, la luz de Jesús, nuestro faro, resplandece en medio de cualquier oscuridad, no hay tiniebla que pueda prevalecer contra ella. Es justamente esa luz tan clara y brillante la que alumbrara nuestro camino para dejarnos ver como son realmente los acontecimientos sin estar cubiertos por las preocupaciones o presiones de las crisis. “Tu palabra es una lámpara que guía mis pies y una luz para mi camino.” Salmos 119:105. Jesús tiene sin dar pie a dudas la luz que nos saca del atolladero, del afán diario, de la circunstancia oscura que nos agobia, Jesús y su luz resplandeciente logran disipar la oscuridad en nuestras mentes y corazones, su luz es vida.

Al igual que los capitán de las naves marinas que buscan la luz de un faro para poder seguir navegando en medio de una tormenta y aunque su visión esta nublada por la oscuridad de la misma, es la luz quien los guí­a hacia dónde ir. Así­ también nosotros debemos seguir la luz de Jesús, nuestro faro, teniendo la plena certeza de que él nos guiara por el mejor camino. “Y corramos con perseverancia la carrera que Dios nos ha puesto por delante. Esto lo hacemos al fijar la mirada en Jesús, el campeón que inicia y perfecciona nuestra fe”. Hebreos 12:1-2

Así mismo, debemos compartir de esa maravillosa luz de Jesús que brilla en todo lugar, debemos compartirla y mostrársela a todo ser para que muchos encuentren el camino hacia la luz: no podemos esconder esa luz solo para nosotros. “ Nadie enciende una lámpara para meterla debajo de un cajón. Todo lo contrario: la pone en un lugar alto para que alumbre a todos los que están en la casa.” Mateo 5:15

Quizás las nubes de la tormenta no te permitan ver claramente el camino, pero si buscas el camino de Dios por medio de Jesús, nuestro faro, no habrá oscuridad, ni tempestad que puedan cubrir su luz por lo que podrás percibirla a miles de metros de distancia indicándote hacia donde debes ir y que caminos tomar.

Jesús, nuestro faro, siempre te guiara por medio de su palabra. Confí­a en él y llegaras.

 

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