Jesús nos guia

Jesús nos guia
¿Qué te parece?

Cuando le entregamos nuestra vida al Señor y ponemos toda nuestra Fe en el ya no hay nada de que temer, Jesús nos guí­a. Nos guí­a a vivir en santidad, nos guí­a a cumplir la voluntad del Padre, nos guí­a hacia el propósito que Dios tiene con nosotros en esta tierra, nos guí­a en los momentos de oscuridad, nos guí­a por el mejor camino, nos guí­a siempre hacia la victoria.

Muchas veces no sabemos que hacer cuando nos encontramos frente a un problema o en situaciones donde tenemos varios caminos a tomar, pero Jesús nos guí­a y si verdaderamente confiamos en que todo estará bien, el no nos desamparara y todo saldrá como el nos lo prometió.

Si Jesús nos guí­a nunca nos equivocaremos, no podremos tropezar, pero es necesario enfocarnos solamente en el. No podemos permitir que las situaciones de alrededor capten nuestra atención, tenemos que seguir siempre hacia delante con nuestra vista puesta en el. ¿Pero como hacemos? Jesús nos guí­a por medio de su palabra, de sus promesas, mantente confiando y declarando su palabra sin importar lo que ahora estén viendo tus ojos naturales, veras como el hace su obra y todo se arregla a tu favor.

Muchas personas creen dejarse guiar por Jesús, pero ponen más atención en los problemas y las dificultades ante de lo que El les prometió y luego cuando se equivocan van a quejarse a Dios. Jesús nos guí­a, pero nosotros somos libres de elegir a quien seguirlos, si nos mantenemos con la vista fija en el jamás nos perderemos.

La vida puede darnos sorpresas amargas, pero podemos hacerles frente si tenemos como la fe de Jesús. Si oramos con insistencia a Dios, si obedecemos fielmente sus mandatos y si nos esforzamos por hacer su voluntad, él nos colmará de bendiciones, igual que hizo con Jesús.

Nuestra principal meta en la vida debe ser acercarnos a Dios. La mejor manera de hacerlo es aprendiendo su palabra. Cuanto más aprendemos de Dios, más nos encariñaremos con él, y cuanto más cariño le tengamos, mayor será nuestro deseo de servirle.

Jesús está para ayudarnos y protegernos, pero esto no significa que se pueda usar su nombre como amuleto , sino que  quienes lo respetan pueden acudir a él por protección siempre que lo necesiten.

Así que no caigas en desespero ante situaciones de necesidad. Ten la seguridad de que Jesús siempre será tu luz en ese oscuro camino. Hay que obrar bien, no sólo con los hechos sino también con el pensamiento y la palabra. Si queremos que Jesús sea nuestra guía debemos demostrarle la bondad de nuestros pensamientos que al final se traduce en buenos actos para nosotros mismos y para nuestros prójimos.

La mejor manera de recibir es dar. Es decir, no temas en dar ingentes cantidades de amor y de respeto a quienes te rodean porque de esa manera Jesús jamás te abandonará y recibirás multiplicado todo eso que has decidido dar.

Todos somos bienvenidos en el Reino de Dios y nunca es tarde para comenzar a agradar al Señor en la manera que él nos ha enseñado a través de Jesús.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *