Jesús nos da la Bienvenida

Comparte esta imágen de JesúsShare on Facebook0Share on Google+0Tweet about this on TwitterPin on Pinterest0Share on Tumblr0
Jesus nos da la bienvenida
¿Qué te parece?

Jesús nos da la bienvenida, él se alegra mucho cuando una persona más decide entrar a su Reino y vivir bajo su gobierno. Él siempre está dispuesto a recibirnos, más allá de todas las cosas que podamos haber hecho mal en el pasado, Jesús nos da muchas oportunidades para que podamos arrepentirnos y acercarnos a Él y al Padre recibiéndonos de la mejor manera.

Dice la Palabra de Dios: “Os digo que de este modo habrá más fiesta en el cielo por un pecador que se arrepiente, que por noventa y nueve justos, que no tienen necesidad de penitencia.” Lucas 15:7

El Señor Jesús celebra se alegra y no podemos imaginar la alegría en el cielo cuando alguien que ha sido pecador se arrepiente de corazón.

Imaginemos esto, ¿Qué pasa cuando se nos pierde algún objeto, algo o alguien que es muy apreciado para nuestras vidas? Por lo general estamos tristes, y deseamos nunca haber perdido eso que ya no conseguimos. Pero, ¿Qué pasa si conseguimos o recuperamos lo que perdimos? ¿No se alegra nuestro corazón? ¡Claro que sí! De la misma manera el Padre Eterno se alegra cuando regresamos a sus brazos. Recordemos que “… el Hijo del Hombre ha venido a buscar y a salvar lo que se había perdido.” Lucas 19:10

El arrepentimiento verdadero nos da la posibilidad de volver al Reino, nunca es tarde para volverse del mal camino, Jesús nos da la bienvenida en cualquier momento que nosotros decidamos dejar toda la vida pecaminosa y entregarnos completamente a él.

Reconocer que es lo que estamos haciendo mal, abandonar rápidamente eso y cambiar nuestra mentalidad es lo que nos habilita para poder vivir bendecido y próspero. Jesús nos da la bienvenida, él siempre está esperando que un pecador se arrepienta y lo espera con los brazos abiertos para que de ahora en más pueda comenzar esta nueva vida.

Recordemos la parábola del hijo prodigo, esa historia que nos cuenta Jesús en la Biblia en Lucas 15:11-32, donde vemos a un joven que decide tomar su herencia y alejarse del cuidado de su padre para vivir su propia vida. Ese joven decide irse a una ciudad donde encontró placeres, diversiones y derroche sin control, perdiendo todo lo que había heredado. Sin embargo, ya una vez en la ruina pensó: “¡Cuántos trabajadores en la casa de mi padre tienen comida de sobra, mientras yo aquí me muero de hambre! Regresaré a casa de mi padre, y le diré: Padre mío, he pecado contra Dios y contra ti,  ya no merezco llamarme tu hijo; trátame como a uno de tus trabajadores.

Pero el Padre viendo llegar a su hijo, lo recibió con los brazos abiertos, no lo rechazó, y realizo una gran fiesta porque el que estaba perdido regreso a casa.

Cuando entramos al templo, Jesús nos da la bienvenida para que podamos disfrutar de la presencia en su casa. No hay nada mejor que pasar tiempo en estos lugares tan sagrados, si bien la presencia de Jesús esta en todo momento con nosotros, es en la Iglesia donde junto con nuestros hermanos podemos aprender cómo vivir en esta nueva vida respetando sus preceptos y mandamientos.

Si Jesús nos da la bienvenida a su casa, a su Reino, no tenemos que tener en cuenta los prejuicios de los demás, debemos sentirnos libres para poder disfrutar de la alabanza y los momentos de oración.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *